Apenas Zhigang tuvo medio cuerpo fuera del módulo, saludó con la mano, lo que desató un retumbe de aplausos en el centro espacial de Jiuquan, en el desierto de Gansu (noroeste), de donde despegó la misión el jueves, así como en el Centro de control aeroespacial de Pekín. Flotando en el espacio cabeza abajo, Zhai agitó la bandera china, con estrellas amarillas sobre fondo rojo, en un gesto muy simbólico que marca la propulsión de China en el club selecto de las grandes potencias espaciales.
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